Consejos para aumentar la productividad laboral

Poco profundizamos en el pensamiento sobre que las horas del día, en realidad están limitadas así que definitivamente, aprovechar el tiempo resulta fundamental para alcanzar muchos objetivos. Pero no nos vamos a engañar, algunas veces, nuestra capacidad de productividad puede verse perjudicada, por eso hoy te enseñaré los consejos claves para que logres superar un momento de bajón. 

Tampoco exageremos, no se trata de algo demasiado complicado pero sí está cool aprovechar estrategias que nos ayuden a generar productividad sin que se convierta en una responsabilidad pesada ¡Presta atención y pon en práctica todos los consejos que te brindarán maravillosos resultados y además, será un aporte a tu autoestima que luego me querrás agradecer! 

1.- Seguimiento y límites de tiempo para cada tarea.

Naturalmente solemos pensar que somos buenos para determinar los tiempos que otorgamos a diversas tareas, pero en realidad, son pocas las personas que logran tener una buena precisión sobre el paso del tiempo. Optar por herramientas que permitan medir el tiempo dedicado a cada tarea de la cotidianidad servirá para crear una nueva organización. 

2.- Involucrar descansos cada cierto tiempo. 

Ser productivo no se trata netamente de trabajar como una máquina, en realidad, una buena manera de aumentar la productividad es aprovechando el tiempo, brindando espacio a pequeños descansos que permitan mejorar la concentración en la labor que se esté desarrollando. Este es un tip ideal sobre todo para las tareas muy largas. 

3.- Establecer plazos autoimpuestos. 

Suena curioso, pero sí, aunque el estrés es algo ‘’malo’’, un nivel manejable de estrés autoimpuesto puede ser muy útil para ayudarnos a enfocarnos y así lograr los objetivos determinados, básicamente, en este caso funciona el compromiso consigo mismo porque habrá mayor interés en cumplir algo en un tiempo determinado (puede ser una fecha u hora límite). 

4.- Aprovecha la regla de los dos minutos.

La ‘’regla de los dos minutos’’ es recomendada por el empresario Steve Olenski y la idea principal es que si alguien tiene una tarea o acción que sabe que puede realizar en un período de dos minutos o menos, la haga inmediatamente. Según Olenski, hacer la tarea inmediatamente llevará menos tiempo que retomarla más tarde. Y créeme, este ideal lo ha convertido en un estratega muy influyente y reconocido. 

5.- Delimita las reuniones. 

Un error común entre muchos trabajadores es que se sienten en capacidad de atender cuantas reuniones sean posibles en un solo día pero al mismo tiempo, detestan pasar tanto tiempo diario en ellas. La recomendación general es que cualquier trabajador antes de programar la próxima reunión, se pregunte si aún con este tiempo incluido podrá cumplir con el resto de las tareas asignadas (y que tienen mayor prioridad). Llevando a cabo este ejercicio, es posible programar mejor una agenda para las diversas tareas y reuniones intercaladas a través de los días.

6.- La multitarea tiene doble filo.

Es común pensar que la capacidad de hacer varias tareas simultáneamente se asocia a la productividad pero en realidad, puede ser todo lo contrario. Según algunos psicólogos, intentar llevar a cabo varias tareas a la vez puede terminar siendo una pérdida de tiempo y disminución de la productividad. En este caso, lo que se recomienda es el compromiso con una tarea a la vez y así se logran los objetivos del proyecto lo más pronto posible.

7.- Dale movilidad al cuerpo. 

Una excelente manera de oxigenar el cerebro y de la misma manera lograr despejar la mente de manera productiva es tomando un tiempo de la rutina para hacer ejercicio, así sea caminando. Esto ayudará considerablemente al flujo de la concentración y simultáneamente, brindará un incremento en la productividad. 

8.- Maneja bien las notificaciones. 

Teniendo en cuenta que la digitalización es parte de nuestra cotidianidad, es normal que las notificaciones nos generen un poco de ansiedad, sobre todo aquellas asociadas al ambiente laboral. Aunque sí es necesario atender los mensajes y correos, estas micro actividades no deberían intervenir en el tiempo que se establezca para cumplir una tarea específica. Es decir, lo mejor es organizar todo en base a las prioridades.