Internet ya no es el futuro es el PRESENTE

Desde que entramos en el siglo XXI, incluso antes, muchas personalidades y visionarios del mundo de los negocios señalaban el tremendo potencial de la web en materia empresarial y de emprendimiento. Sin embargo, en los inicios no todos miraban con buen ojo estas perspectivas de futuro, que se materializarían rápidamente a medida que el desarrollo tecnológico avanzaba.

Hoy en día parece una locura hablar de negocios sin tener en cuenta el mundo digital. Esos tiempos de referirse al internet como algo a futuro quedaron atrás. La web y las redes, específicamente, son el presente y un negocio en sí mismo.

Estamos todo el día, y a veces parte de la noche, conectados a través de nuestro teléfono móvil, tablet, computador o cualquier otro dispositivo. La web se ha convertido en el nuevo espacio público dónde millones de personas están presentes interactuando todo el tiempo. Esto genera un sinfín de oportunidades tanto para las grandes corporaciones como para cada persona en particular.

Las plataformas web cambiaron nuestra vida, desde la forma en que nos entretenemos hasta la forma en que compramos y vendemos. Los medios tradicionales como la radio, la tv, la prensa y el cine tuvieron que adaptarse a los nuevos formatos para no quedarse atrás. Lo mismo le sucedió al comercio que aprovechó el potencial de millones y millones de personas conectadas para incrementar su alcance y ganancias.

Estamos hablando de un mundo globalizado, dónde se rompen las fronteras y la información representa el principal bien de la humanidad. Hoy podemos ofrecer nuestros productos y servicios a cualquier persona en cualquier parte del mundo.

Nuevos modelos de negocio han surgido y muchas personas han sabido aprovechar esto. Muy conocido es el caso de YouTube, dónde la plataforma paga a los creadores de contenido más populares siempre y cuando cumplan con los términos y condiciones del espacio. Compartir un video personal, que al principio podía significar un simple ejercicio de expresión o hobbie es ahora todo un negocio global.

De esta forma la vida cotidiana de una persona compartida en una red social es potencialmente un negocio, si se sabe trabajar.

Por si fuera poco, la actual situación sanitaria a nivel mundial no hizo sino reafirmar esto que ya era una tendencia. Los negocios digitales están en auge y debemos aprovechar esta situación, ya sea si teníamos un negocio y vayamos a potenciarlo a través de internet o si estamos empezando desde cero. Recordemos el pensamiento de Albert Einstein cuando reflexionaba acerca de la crisis como un momento para generar oportunidades.

Debemos pensarlo de la siguiente forma ¿Si ya pasamos bastante tiempo conectados consumiendo contenido pasiva o activamente, y además nos gusta, por qué no sacarle provecho?

¿Qué necesitamos para empezar? La verdad eso va a depender del tipo de negocio que elijas desarrollar, pero te sorprenderás lo mucho que puedes hacer con el teléfono móvil que llevamos a todas partes y que se ha convertido en un objeto tan cercano.

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