Brasil lanzó un programa de biotecnología que prevé
inversiones equivalentes a casi 5.000 millones de dólares en
investigaciones sobre energía renovable, agricultura y
fármacos extraídos de los bosques tropicales a lo largo de
diez años.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva firmó un
decreto que estableció la Política de Biotecnología del
país, que cuenta con el trabajo conjunto del Estado, el
sector privado y centros de investigación.
"Brasil, con un 20 por ciento de la biodiversidad
del mundo, reúne ventajas que nos acreditan para ocupar un
lugar destacado en este nuevo vector de desarrollo", dijo
Lula al suscribir el decreto. El mandatario añadió que la
meta de la nueva política es "accionar ese potencial, para
que en los próximos 10 ó 15 años nuestro país figure entre
los cinco mayores polos mundiales de investigación,
generación de servicios y productos de biotecnología".
El ambicioso programa prevé inversiones por 10.000
millones de reales (4.760 millones de dólares) a lo largo de
10 años, de los cuales el 60 por ciento proviene del sector
público y el resto del privado, dijo el ministro de
Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Luiz Fernando
Furlan.
Brasil es un poderoso productor y exportador
agrícola y se ha convertido en líder de la producción de
etanol a base de la caña de azúcar, combustible distribuido
en todo el país junto a la gasolina, a la que además es
añadido.