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CONSULTORIO DE MARCAS
LA REPUBLICA
El co-branding,
en su forma más pura, consiste en un intercambio de valores
entre las marcas, con el propósito de crear una nueva forma
de satisfacción por medio de un nombre mutuo. Algunos de los
acuerdos más exitosos se han presentado en el campo de la
tecnología. Intel se ha convertido en una marca ingrediente
indispensable de los fabricantes de PC. Ninguno de ellos
puede darse el lujo de competir sin Intel Inside. En campos
como las tarjetas de crédito, el software y hardware de
computación, Internet y muchas otras industrias, este
convenio es una norma establecida y constituye la oferta,
que en un cercano futuro se podría considerar como habitual.
¿Cuál es el
proceso de planificación de esta ciencia?
La
preparación de un plan de firma permite al empresario
conocer a fondo la intimidad de su marca. Con la experiencia
necesaria, es posible utilizar el proyecto para juzgar a los
socios potenciales. El proceso de elaboración comienza por
definir los valores de marca a partir de la investigación
del cliente, el producto, la empresa y la competencia. Esta
iniciativa ayuda a identificar la variedad de atributos y
valores que caracterizan a las participantes. Cuando se
tienen definidos estos tópicos se deben clasificar por
categorías. Según Interbrand existe cuatro:
1) Categoría
de valores genéticos. Se refiere a los requisitos que debe
tener la marca para ingresar a una categoría y poder
competir con buena eficiencia. 2.) Nivel de los valores
centrales. Aquellos que están relacionados con la esencia
del nombre. Definen las razones emotivas, racionales y de
diferenciación con respecto a la competencia. 3.) Clase de
los valores periféricos. Se relaciona con los valores
negativos que son inapropiados para el lema y que debemos
desechar. 4.) Categoría de los valores ausentes. Aquellos
atributos de los que la firma carece. Son valores que se
deben adquirir para potenciar nuestra marca.
¿Qué pasos
incluye el desarrollo de una marca mutua?
El proceso de
planificación brinda la información necesaria de
diagnóstico, para crear el nombre, que incluye los
siguientes conceptos: 1.) Propuesta central de valor. Es la
promesa central que ésta tiene en la mente del consumidor.
En otras palabras es la razón de ser de la designación. 2.)
Esencia de la firma. Se refiere a la promesa última al
cliente, o sea la separación de la propuesta y los valores
de la marca. 3.) Soportes de etiqueta. Son los elementos
emocionales y funcionales que sostienen los valores
centrales de la misma. 4.) Tono de la inscripción. Se
refiere al tono de voz o la forma en que le habla a todas
las partes interesadas. 5.) Personalidad del rótulo. Se
refiere a la forma en que se expresaría la marca si tuviera
características humanas.
¿Cómo
beneficia este sistema a los nombres de fábrica y a las
propias?
Es probable
que los titulares de las firmas de fábrica se vean obligados
a buscar iniciativas de co-branding con las grandes
superficies, en lugar de correr el riesgo de perder un canal
de distribución en algún territorio conquistado en el
pasado, importante para sus productos. Por su lado las
grandes compañías tendrán una opción muy interesante para
coasociarse con las marcas de producción y esto se verá
reflejado cuando en los envases y/o empaques comiencen a
aparecer los nombres de ambos. Esto representa una garantía
para el consumidor que se refleja en la calidad del artículo
a precios competitivos. Los titulares que participan en esta
estructura deben estar seguros que el emprendimiento dará a
ambas partes un beneficio económico que no percibiría si
decidieran seguir en el mercado por separado. Por otro lado,
cada uno se puede dedicar a lo que sabe, el creador a
elaborar y perfeccionar el elemento y el supermercado a dar
un mejor servicio de entrega. Pero más favorecido de esta
“asociación” es el consumidor. Esta es una típica mezcla del
MIX pero con la estrategia de este sistema: resultado de
buena calidad a precio competitivo mediante una oferta de
ventaja suplementaria (dos marcas unidas) con excelente
repartición.
¿Qué
depara el futuro al co-branding?
Esta práctica
alcanzará muy pronto la mayoría de edad como una auténtica
actividad esencial del marketing. Es la razón por la cual
empresarios y estrategas de mercadeo han comenzado a
considerarla como una opción para el crecimiento y como un
mecanismo para de extensión de las marcas tradicionales.
Estas son algunas situaciones que se pueden presentar para
tomar la decisión de hacer un convenio de cooperación entre
nombres: 1.) En la medida que los sectores resulten más
difíciles de penetrar, el sistema se convertirá en la
estrategia elegida por ser una alternativa rápida, económica
y segura. 2.) A medida que esta ciencia sea más aceptada, la
lista de potenciales compradores crecerá, tal como sucedió
con la publicidad, las promociones y los patrocinios. 3.)
Surgirán intermediarios que buscarán unir a propietarios de
etiquetas compatibles. Estos agentes podrán actuar por
cuenta propia y dedicarse a identificar “matrimonios”
adecuados, o en nombre del titular de un rótulo que esté
buscando otra, pero que carece de los recursos, las
habilidades o la inclinación para investigar y evaluar al
socio por si mismo. En Colombia ya existe una empresa
dedicada a esta actividad y se denomina CO. Branding.
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