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EL SENTIDO DE LA URGENCIA
En alguna ocasión
se le preguntó al fundador de un exitoso corporativo
internacional qué se necesitaba para tener éxito en nuestro
trabajo.
"El mismo esfuerzo que se requiere para
iniciar una nueva actividad" - él contestó - "Una sensación
de urgencia de ver el trabajo terminado".
Las personas que hacen que este mundo se
mueva tienen en común esta misma sensación de urgencia. No
importa qué tan inteligente o hábil uno sea, si uno no tiene
este sentido de urgencia, es importante formarlo. Ahora es
el justo momento de empezar a trabajar y desarrollarlo. Este
mundo está pletórico de gente muy competente que
honestamente pretende hacer las cosas mañana, o hasta el
momento en que se decidan a hacerlo. Sus logros, sin
embargo, rara vez se equiparan a los de aquellas personas
menos talentosas quienes afortunadamente poseen un sentido
de la importancia de iniciar el trabajo de inmediato.
Una de las artes más finas en la
administración es la habilidad para comunicar este sentido
de urgencia a la gente que trabaja para nosotros. Sin más
rodeos y sin mostrar ningún desagrado por ello, Usted debe
comunicar este sentido de urgencia. El mejor método es
mostrar un interés personal hacia nuestros colaboradores,
tanto en sus proyectos como en su propia persona, revisar el
progreso de su trabajo, y estar siempre dispuesto a ayudar
de la forma en que nos sea posible.
En ocasiones,
algunos de nuestros compañeros de trabajo, aun cuando sean
extremadamente hábiles, son lentos en su accionar. Revise
los planes de trabajo con su gente. Insista en que le digan
a Usted cuándo iniciarán las actividades que les han sido
asignadas. Hágalos estimar qué tan rápido va a estar
terminado el trabajo. Entonces dé seguimiento a ese plan de
actividades y confirme que las asignaciones se están
llevando a cabo de acuerdo a lo planeado. Ayúdelos en la
medida de lo posible a mantener el desarrollo del proyecto
de acuerdo al programa de trabajo establecido. Demuestre su
agrado cuando ellos cumplen satisfactoriamente con el
rendimiento prometido.
Algunos empleados
reaccionan rápidamente, gozan al terminar sus actividades lo
más pronto posible, y les agrada vencer los retos de fechas
límite. Cuando Usted tenga a su cargo personal así,
asegúrese de que Usted no represente el cuello de botella.
Présteles atención inmediatamente cuando ellos la necesiten.
No permita que se frustren frecuentemente por esperar a que
Usted tome sus decisiones, por procedimientos y políticas
que impliquen lentitud en el desarrollo, o simplemente por
excesiva formalidad.
Hágase responsable
de remover las barreras que a ellos se les presenten en el
camino.
No existe ningún substituto para el interés.
Los asuntos en los que tenemos un interés predominante
tienden a resolverse de inmediato y en tiempo. Si Usted
muestra poco interés, el trabajo va a ser ejecutado
seguramente tiempo después, o tal vez nunca. Involúcrese y
manténgase interesado en su trabajo y en el de sus
colaboradores, desde un principio y hasta el final.
El sentido de
urgencia es el motor que mueve al mundo, hagamos de él un
hábito.
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